Visualiza tus propósitos de año nuevo

Esta foto la tomé en Niza | Oct. 2016

Justo en este momento me encuentro terminando la edición de mi próximo libro "Sé Feliz". 

Feliz no es la palabra que le hace justicia a mis emociones ahora que estoy a punto de ver nacer mi segundo libro publicado. 

Por ahora, quiero compartir este capítulo de mi libro pues me parece super adecuado para comenzar el mes de diciembre ya con la mente puesta en nuestras nuevas metas. Para eso vale la pena dedicar el tiempo que merece a lo que considero como "junta mental directiva" y tanto hacer un recuento de lo cumplido en el 2016 y abrir el 2017 con metas fijas que nos lleven a sentirnos felices y realizados. 

Ya saben que en este espacio se lee bastante, mis amados Cirilas y Cirilos lectores, así que prepárense para una buena lectura con meditación incluida, hasta abajo, y todo. 

Las 12 mágicas

Una fórmula casi milagrosa que promete materializar todos nuestros deseos es la visualización, otra técnica de meditación y de hecho mi favorita porque es como una varita mágica mental.

Eso sí, hay que tener mucho cuidado con lo que uno pide, pues el universo manifiesta exactamente lo que somos –no lo que queremos, ojo, eso es importante de saber– y si no delineamos bien nuestros deseos, nos podemos llevar sorpresas. Delinear bien los deseos no se trata de dar los detalles específicos de lo que quieres, sino la frecuencia que emites para conseguir lo que sueñas. Ahí está el gran reto.

Recuerda, lo que crees, creas.

Cuando entiendes que posees un poder universal capaz de atraer cuanta abundancia desees, también entiendes que la forma de pedirlo es clave.

¿Y cómo visualizar de manera correcta todos esos sueños que queremos materializar?

Antes que nada quiero aclarar lo que visualizar significa:

Visualizar no es imaginar. Se imagina con la mente, se visualiza con los sentidos.

Cuando imaginas los sueños se quedan en imágenes, cuando visualizas, los sueños se materializan.

Cuando visualizas pones una orden al universo. Debes de ser tan, o más, específico como cuando pones una orden en Starbucks: un café chico, mitad regular, mitad descafeinado con leche de soya o entera o ligera, con espuma, sin ella, con crema batida, con crema batida ligera, espolvoreado de canela, caliente, ¿muy caliente? Frío, ¿con hielo o frappe?

Luego esperas con la absoluta certeza de que tu café va a llegar tal y como lo pediste. Confías en que quien haga tu café sabe lo que está haciendo y no solo sigue las instrucciones que le diste sino que aplica su conocimiento dándole su propio y único toque. ¿Comprendes?

Nuevamente entra la magia. Si estas esperando tu café renegando porque no tienes aún café y porque se demora mucho el pedido y porque hay mucha gente y tienes prisa, es muy probable que tu café llegue mal, o alguien te lo tire o se extravíe tu pedido. La famosa ley de Murphy no es más que tu frecuencia vibratoria haciendo el amor con la ley de atracción, y pariendo el fruto de tu propia manifestación.

Cuando pides algo pensando que cuando lo tengas, entonces sí serás feliz, te van a tirar el café encima. Si pides una pareja porque tienes miedo a estar sola, te va a llegar el café justo con la crema que no pediste. Si quieres una casa porque quieres demostrarle al mundo la lana que tienes y no porque buscas un hogar, ¡boom! Te llega el café equivocado.

Pero si llegas practicando el amor y la compasión, la paciencia y sonrisa, en una de esas sales con café gratis. Historia real.

Te invito a que antes de comenzar a visualizar te sientes papel y pluma en mano a pensar qué es lo que quieres de tu vida, no olvides sentirte agradecido por lo que tienes ahora, por la situación actual. Si tienes una pareja y visualizan su vida juntos, hablen de sus metas, deseos, pero honren lo que ya tienen, no esperen a que la felicidad se manifieste cuando eso pase, sean felices ya. Haz el experimento visualizando por los próximos tres años.

Para esto te recomiendotomar en cuenta las 12 áreas que debes de visualizar para una vida balanceada:

1. Área emocional: amor, manejo de emociones como el estrés, la rabia, la frustración, los fracasos y los éxitos.

2. Área salud y físico: ¿Cuál es tu salud perfecta? ¿Cuánto ejercicio deseas hacer? ¿Cómo visualizas tu cuerpo? ¿Cómo deseas alimentarte?

3. Área intelectual: ¿cuántos libros quieres leerte al año?, ¿qué cosa nueva quieres aprender? ¿Deseas hacer algún curso, maestría o diplomado?

4. Vida espiritual: ¿cada cuánto deseas meditar?, ¿cuáles son tus compromisos frente a tu religión? (si es que practicas alguna religión), ¿qué aspectos sutiles deseas trabajar para evolucionar?

5. Relaciones de pareja: ¿de qué tipo de hombre o mujer deseas enamorarte y qué relación te gustaría sostener con él o ella?, ¿cuántos hijos quieres o qué quieres para tus hijos? ¿Qué aspectos quieres mejorar en tu relación?

6. Área parental: ¿qué tipo de educación quieres transmitirle a tu familia? ¿Cómo deseas evolucionar como padre, esposo o miembro de la familia?

7. Vida social: ¿de qué tipo de personas deseas rodearte?, ¿cada cuánto quieres ver a tus amigos?, ¿a qué tipo de reuniones sociales deseas asistir?

8. Situación económica: no escatimes, tú tienes el poder de ponerle todos los ceros que quieras a tu cuenta bancaria. Imagina todos los bienes materiales con los que sueñas, procura alejar de tu mente los prejuicios sobre el dinero: “el millonario es corrupto”, “yo no nací para ser millonario”, “yo con lo necesario, estoy tranquilo”, “el dinero solo trae problemas, cuántas familias matándose por herencias”. Mira el dinero como una de las tantas energías de nuestra experiencia física, tu manera de verlo es tu manera de atraerlo, si crees que no eres digno de él o tienes peleada la honestidad con la abundancia económica, entonces así lo verás manifestado.

9. Área profesional: no visualices el trabajo que más te convenga económicamente, visualiza el que te inspira, el que amas, por el que hasta trabajarías gratis (pero no se te ocurra visualizarlo en gratuito, a menos que de verdad quieras hacerlo así). Mejor aún, no visualices un trabajo muy específico, visualiza cómo deseas sentirte con tu trabajo, a qué tipo de felicidad deseas acceder haciendo algo que te apasione.

10. Calidad de vida: ¿cada cuánto quieres salir de vacaciones?, ¿viajas en primera clase?, ¿qué tipo de hoteles frecuentas? ¿En qué lugares comes? ¿cuál es el barrio en donde deseas construir tu casa?

11. Visión de vida: ¿qué marca quieres dejar cuando mueras? ¿Cuáles son las huellas que dejarás en el planeta? ¿Qué deseas manifestar para impulsar la humanidad (así sea un pequeño fragmento de ella) hacia delante.

12. Carácter: ¿Qué tipo de persona quieres ser? ¿Qué cualidades quieres manifestar? ¿Cómo quieres reaccionar ante determinadas situaciones? ¿Quieres ser más sonriente, más disciplinado?

Todas estas áreas visualízalas en un plazo de tres años. Las metas a largo plazo resultan frustrantes pues no ves los resultados de forma tangible. Sin embargo, en una meta a tres años, pasado un año verás que has avanzado una tercera parte del camino. Te sentirás entusiasmado al ver tus adelantos.

Recuerda que esto no depende de la magia únicamente. Para materializar los sueños debes poner acción en tu caminar. Enfocarte y abrirte a las infinitas posibilidades del universo, pero sobre todo abrir tu mente a que lo que deseas no siempre se logra por el camino que tu crees correcto. Dale chance al universo de llevarte hasta lo que sueñas sin poner resistencia al cambio, pero sobre todo manteniéndote siempre fuera de tu zona de confort.

Este experimento a corto plazo te enseñará a visualizar sus deseos. Nunca podrás visualizar demasiado, de hecho, entre más lo hagas, más fuerza pones a esa orden y más rápido comienzas a ver tus deseos manifestarse.

Quiero continuar el día de hoy compartiendo como se experimenta de manera correcta, la visualización.

 

Si uno de tus deseos es comprar un carro nuevo, no debes de invocar una imagen del carro y verlo a distancia, sino te quedarás viendo a distancia el carro de tus sueños.

Para atraer ese carro que tanto deseas debes de sentirlo, debes sentirte adentro de él, oler las vestiduras nuevas, escuchar música salir de tu radio y sentirte cantando a grito herido y emoción batiente.

Debes sentir el aire en tu cara mientras lo manejas, y esa alegría de saber que tienes ese carro que tanto haz deseado. No mires el carro, siéntete paseando o viajando en él, escucha su motor, siente su rugir

Visualizar con los sentidos es utilizar la memoria sensorial para atraer más de esa energía que quieres sentir.

Es fundamental que, para comenzar un camino en el que tus sueños se manifiestan en balance y armonía, recuerdes la multidimensionalidad del ser y utilizarla correctamente.

Cuando estás frente a la hoja de papel o diario en el que delinearás tu vida soñada, piensa con el alma.

No desees un trabajo solo porque te paga un buen cheque, esos pedimentos terminan saliendo caros. Sin embargo, sí puedes visualizarte desarrollándote exitosamente en tu profesión de los sueños y ganando mucho dinero.

Es ideal que estos sueños toquen a otros y se expandan hacia la felicidad de otros.

Soñar con ayudar y por medio de ello generar recursos que beneficien a varios, es un boost.

Se les vendrá a la cabeza ¿y Anna Bolena por qué insiste tanto en eso de la visualización?

Pues insisto porque funciona. Porque existen estudios científicos y experimentos en comportamiento humano que demuestran la fuerza de la visualización.

Uno de los estudios llamado “Finger abduction experiment” demostró que los músculos del cuerpo se pueden fortalecer más si visualizamos que se fortalecen.

Esto quiere decir que si nuestro cuerpo responde físicamente a la visualización, también debe de responder en las otras dimensiones: mente, espíritu y cuerpo emocional.

No olvides nunca que la técnica de la visualización debe de apoyarse con la acción en el plano físico. Los resultados no se harán esperar si no solo visualizas el carro de tus sueños, sino que generas un plan que te haga caminar hacia él. 

Con todo mi amor,

Anna Bolena ∞ AlasdeOrquidea