Día 2: Solo en este momento...

Vivimos lo que necesitamos aprender, de eso no hay duda, es importante saber que los maestros se van solo cuando han terminado de enseñar.

Esto dicho, reflexiono en el día de hoy pensando en la frase "Solo este momento" y me atrevo a asegurar que es la única forma en la que debemos vivir cada día de nuestra vida.

Vivir este momento es captar cada segundo con nuestros sentidos, poner atención a lo que hacemos sin dejarnos arrastrar inevitablemente por la cabeza y sus pensamientos en el pasado o en el futuro. 

Por la utilización compulsiva de nuestra mente, porque nos dijeron que el que mucho piensa es el que más inteligente es, nos hemos vuelto pensadores compulsivos en total desconexión con lo que se hace en el momento. 

Hemos llegado a ver con orgullo lo tan comúnmente llamado "multitasking" y nos hemos creído que es un don. 

Lamento contradecir tan gigantesca tontería, está comprobado por la ciencia que cuando nuestra mente se encuentra ocupada en varias cosas, no puede utilizar todo su potencial en una en específico, lo cual te habla que si estás manejando, pintándote la pestaña y hablando por celular –aunque sea manos libres y haya mucho tráfico– subes tus probabilidades de atropellar a alguien, picarte un ojo o no escuchar algo que te digo tu interlocutor. 

No estamos al cien y cuando no estamos al cien, se le escapan cosas a la mente que pueden ser fatales. Y no solo no nos damos cuenta de que estamos poniendo, muchas veces, nuestra vida o la de los demás en peligro, sino que nos estamos perdiendo de vivir. 

Estamos viendo una serie, cenando y en redes sociales; nos abstraemos con la nueva tecnología y las 1001 distracciones de la era de la comunicación. Estamos tan distraídos que estamos ausentes. 

La reconexión es eso, regresar al momento; si estoy en un parque dejo el teléfono al lado o evito pensar en lo que voy a hacer de comer sino que vivo el momento, observo los árboles, escucho los pájaros y los niños, incluso, si hay una grúa haciendo ruido, utilizo la grúa para practicar mi paciencia. 

Practica hoy vivir plenamente cada momento. Dedicarle tus sentidos a la comida, sentir el baño como un momento de relajación, inhalar profundo cuando sientes un aroma que te gusta. 

Vivir el momento no significa no tener metas o renunciar a las memorias; el pasado es un trampolín que me sirve de aprendizaje y crecimiento y el futuro la visión periférica de mi camino en gozo y disfrute de cada momento. 

Que tus intenciones se multipliquen,

Namasté.

Anna Bolena ∞ AlasdeOrquidea