Módulo 1: Estrés Urbano | Curso Mindfulness Urbano

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El estrés es la enfermedad del siglo. Hay gente que hoy en día está muriendo por estrés. ¿Y cómo no? El estrés es una función de nuestro cuerpo que nos previene de morir, hay gente, mucha, que vive en esta función desgastante todo el día, todos los días.

Las enfermedades comienzan a pasar las cuentas de cobro pues el estrés debilita y quema las reservas creativas y de energía.

Cuando entras en modo huída o pelea, también conocido como estrés, tu cuerpo entra en una respuesta parasimpática que hace que tus glándulas liberen adrenalina y cortisol.

Esto hace que tus músculos se contraigan para pesar menos lo que te ayudaría a correr más rápido, tus pupilas se dilatan para que veas mejor y todos tus sentidos se agudizan para hacerte más sensible al peligro, tu corazón se acelera para bombear más sangre, en fin, todo tu sistema se prepara para un evento terrorífico, sin embargo, tu evento terrorífico no es un león hambriento sino una deuda o una fecha de entrega.

¿Qué pasa? Cuando tu cuerpo se estresa se desgasta y se predispone a enfermedades del corazón, diabetes, tensión alta y dolencias crónicas como la migraña. El estrés puede acabar con tus relaciones interpersonales y te resta capacidad de gozo.

El estrés, por lo general, viene de la mano del trabajo. Es alarmante el porcentaje de personas que trabajan en algo que odian literalmente. Hacer algo que no te gusta y de lo que depende tu día a día es estresante y con esto no digo que salgas corriendo a renunciar o a tirar todo a la goma, pero sí que comiences a integrar en tu rutina diaria prácticas y ejercicios que te ayuden a tener una mejor calidad mental y con ello te sientas más feliz.

Es importante que sepas que el estrés se maneja y se controla con estas técnicas pero la forma de reducirlo de tajo es trabajando de forma activa no solo en tus rutinas diarias sino en tus compromisos y los limites con tu trabajo.

Considero fundamental ser claro con las prioridades y ser igual de estricto con los momentos de esparcimiento y descanso  como lo eres con las fechas de entrega.

Ten en cuenta que el descanso y el hacer cosas que disfrutes es lo que te da la motivación de hacer aquello que no te gusta tanto.

Decir “no” cuando veas que comprometerte en algo te va a exponer a estrés, es una de las tareas a aprender cuando estamos lidiando con las tensiones.

Las tareas que no podemos cumplir y que decimos que si por pena a decir que no, son generalmente las que aumentan la dosis de estrés en nuestra vida.

Detente antes de decir sí o aceptar hacer algo y pondera si es posible para ti y sobre todo si tu compromiso no te va a meter en un problema. No cumplir nuestros compromisos genera estrés, así que como te darás cuenta, el estrés también es algo que podemos evitar cuando honramos lo que queremos, no queremos, podemos y no podemos hacer.

En el siguiente módulo vamos a explorar el mundo de la Monkey Mind o mente de chango que se refiere a la mente en estado de hiperactividad, en el cual entramos cuando el estrés se hace presente.